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00:00Una revolución lenta para contrarrestar la moda rápida. Esta tienda en Sydney es parte
00:07de un creciente movimiento que promueve la moda sostenible. Aquí los clientes pueden
00:11tomar e intercambiar zapatos y ropa como si fueran libros. Sarah Freeman quiere que la
00:16gente deje de comprar ropa sintética barata en una apuesta por cuidar el medio ambiente.
00:20La sociedad de hoy parece usar la ropa como preservativos. La usan una vez y la desechan.
00:27Con la idea de la biblioteca de ropa pensé básicamente en dar a la gente una alternativa
00:32a comprar moda rápida, que es un poco impersonal. Producir ropa barata en grandes volúmenes requiere
00:38una enorme cantidad de energía y recursos. En ocasiones los colores y tintas incluso
00:43han envenenado cursos de agua cerca de las fábricas. En Australia la demanda de textiles
00:48es alta. Según una encuesta nacional realizada el año pasado, un 25% de los compradores
00:54desecharon una prenda tras usarla solo una vez. El sector de la moda rápida se ha quintuplicado
00:59en cinco años a casi 2.000 millones de dólares australianos. En este contexto organizaciones
01:05benéficas como San Vicente de Paul usan tecnología para clasificar mejor los textiles con la
01:10meta de reciclarlos.
01:11Lo que estamos haciendo es tomar telas recicladas. Tomamos jeans, accesorios, ropa y botones
01:19y los ponemos en estas maravillosas, hermosas bolsas de compras.
01:24Los activistas esperan que al dar a conocer el costo real de la ropa barata, la cultura
01:28del desperdicio pase de moda.